El último día en que la señora M. montó en el tren, caían, centelleantes, los primeros copos de polen. Hacía ya cuarenta años que despegaba sobre las vías con su armónica de hojalata. Tocaba siempre lo mismo, procuraba endulzar las mismas caras, sobre todo la de aquel señor pensativo y arisco de bigote canoso. Una mañana, inesperadamente y para desconcierto de los viajeros, la señora M. no subió. Pasó el tiempo, hasta que una tarde resonó en el vagón aquella música. Era el hombre pensativo y arisco, haciendo sonar furiosa, bajo su bigote canoso, la brillante hojalata.
jueves 18 de junio de 2009
martes 9 de junio de 2009
miércoles 3 de junio de 2009
De la contingencia de los curas
Creo que todo estamos de acuerdo en que la existencia de lso curas, esos seres pingüínicos ebrios de vino sagrado, es un argumento, cuanto menos, discutible. En la encuesta realizada por el Instituto Sally Hayes de estadísticas (ISHE) vemos que un total del 80% de los votos reflejan que no see cree en lso curas (incluido e 40% qeu duda sobre la existencia de Dios pero tiene claro la no existencia de los curas) y un tímido 20% que cree estos personajes mitológicos existen.
Les invito a que particpen en nuestra nueva encuesta sobre las capacidades de los linces, para que así aumente el número de votantes de la anterior (no será difícil) y también por qué no, que vote más gente que en las europeas (tampoco será muy difícil).
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creencias,
Incledemencias
viernes 22 de mayo de 2009
De cerebros llenos de
Se abrió la tapa de los sesos y cambió la materia biscosa por un par de elegantes trajes de repuesto. En la tierra le vendrían mejor, probablemente.
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Anarquismo,
creencias,
Incledemencias
miércoles 20 de mayo de 2009
De lso palacios de invierno y los puentes levadizos
"San Petersburgo es una ciudad de locos. Sería difícil encoentrar otro lugar donde el alma humana esté sujeta a influencias tan sombrías, contradictorias y raras".
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Mundo Paz
lunes 18 de mayo de 2009
De-claración de intenciones no ortograficas
Entre mis conbicciones más profundas, están entre otras, detalles como que no hace falta quitar los USB con seguridad, ni existe realmente la teoría de la relatividaz. Junto a ellas, también descansa un odio irracional a las palabras que empiezan por orto- génesis, doxia, grafía...
¿Qué es la ortografía sino un corsé represivo, alienación, un burocratizar lo que quiero decir? Piensen en cómo les gustarían las palabras y escriban. Al fin y al cavo, este pacto de "entendimiento" que debería ser el lenguaje no ha parado apenas en nada, el sangriento e irracional curso de la historia.
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Incledemencias,
Metafísica Nuclear
martes 12 de mayo de 2009
De lo que imagina la chica de provincias
Pensaba yo que al irme de casa, vestida de domingo, pomposa y correcta, como una buena chica de provincias, iba a pegar mi vida un vuelco. Nada más de gallinas ni morcillas, cambiaba mi mente los tractores por limusinas, las pañoletas por vestidos de moda, esperaba aglomeraciones, humo, semáforos, esos dinosaurios que llaman camiones de la basura. Me imaginaba a todas las mujeres con corbata, a bebés transexuales, sardinas en traje, ologramas o aureolas y maletines de de boas y cobras. Y vi alguna de estas cosas, otras me las seguí imaginando, pero lo que nunca hubiese creido es que hasta aquí llegaría, entre el rumor de lunes de las calles, el amargo y punzante sonido del afilador de cuchillos.
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Madrí
sábado 9 de mayo de 2009
jueves 7 de mayo de 2009
De ese muro que cruza-ba Berlín
Allí. Escrita en medio del muro, -el mismo que desgastan los flashes japoneses-, y curiosamente flanqueda por un árbol sin hojas, la locura.
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Anarquismo
martes 5 de mayo de 2009
De lo que voy a soñar esta noche (máquinas asesinas y abonos de transporte)
Cuando la vi sobre la mesa , justo antes de echarme en la cama, decidí que voy a soñar sobre mi opera prima. La protagonista, que como decía vi sobre la mesa, justo antes de echarme en la cama, será una máquina de depilar asesina. Ésta se encenderá, como una fiera rabiosa en medio de la noche, y atacará a la pobre e impresionable chica que duerme kawabatamente. La joven gritará y gritará y saltará de la cama con su camiseta roja y sus braguitas (no, nadie fino dice bragas) negras, mientras la máquina asesina tritura su abono de trasnporte y la manga derecha de su abrigo de invierno. El final, por ahora, lo dejo en manos de mis fieros impulsos sonámbulos.*Tendedero con bragas, más conocidas como "braguitas".
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Claquetas
martes 28 de abril de 2009
De generales y putas
Después de leer al señor M:
Me imagino a los Generales como pavos reales. Como grandes masas de borlas y bigotes pastosos. A las putas me las imagino rosas y orondas. O más bien como locomotoras ardientes.

Me imagino a los Generales como pavos reales. Como grandes masas de borlas y bigotes pastosos. A las putas me las imagino rosas y orondas. O más bien como locomotoras ardientes.

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Letras
lunes 27 de abril de 2009
De anfibióticos
Enlace a la noticia aquí.
http://anfibioticos.blogspot.com
Me has tragado y minuto y medio después, dejaste de recordar la expresión de tu cara.
La puerta de tu casa, la existencia de humanos, animales o bebidas isotónicas, las margaritas, el significado del pastel amarillo y redondo que se instala en el cielo por las noches, las teorías y las dietas, las renovaciones graduales, la forma de los cuerpos y las manos, el olor a cansancio, las caras de tiburón, la forma estridente y sinuosa de las llaves, las ventanas, los colores, el pico de las aves y las mesas, el orgullo sobornable, el significado de las miradas brumosas y cómplices y de las pícaras y las cansadas o las tristes, el funcionamiento de la lavadora sueca, incluso las formas de los países, las divisiones de tierra, la mescalina, lo útil y lo noble, la dentera que te daba la piel de las orugas, la belleza suntuosa, la sensación de despedida, la col, la función de las paredes y muros o las pistolas, el amor como forma de prejuicio, los maniquís, el vómito, las aguas mansas, la angustia que producen los anuncios de pañales, el hilo de las historias, los decorados, la función exacta de las prendas de ropa, la obesidad, le melancolía, la mediocridad y el destino, el compendio completo de tus desastres sexuales, las sonrisas de preocupación, la falta de sospecha, las profesiones, el inusual y pequeño tamaño de los niños, la voz cansada de los ídolos, las mentes demasiado despejadas, incluso las formas geométricas, los puentes y las castas; Podía decirse que dejaste de ser consciente de cualquier existencia inherente o no al orden caótico del universo. Y si, sentí tu alivio.
http://anfibioticos.blogspot.com
Me has tragado y minuto y medio después, dejaste de recordar la expresión de tu cara.
La puerta de tu casa, la existencia de humanos, animales o bebidas isotónicas, las margaritas, el significado del pastel amarillo y redondo que se instala en el cielo por las noches, las teorías y las dietas, las renovaciones graduales, la forma de los cuerpos y las manos, el olor a cansancio, las caras de tiburón, la forma estridente y sinuosa de las llaves, las ventanas, los colores, el pico de las aves y las mesas, el orgullo sobornable, el significado de las miradas brumosas y cómplices y de las pícaras y las cansadas o las tristes, el funcionamiento de la lavadora sueca, incluso las formas de los países, las divisiones de tierra, la mescalina, lo útil y lo noble, la dentera que te daba la piel de las orugas, la belleza suntuosa, la sensación de despedida, la col, la función de las paredes y muros o las pistolas, el amor como forma de prejuicio, los maniquís, el vómito, las aguas mansas, la angustia que producen los anuncios de pañales, el hilo de las historias, los decorados, la función exacta de las prendas de ropa, la obesidad, le melancolía, la mediocridad y el destino, el compendio completo de tus desastres sexuales, las sonrisas de preocupación, la falta de sospecha, las profesiones, el inusual y pequeño tamaño de los niños, la voz cansada de los ídolos, las mentes demasiado despejadas, incluso las formas geométricas, los puentes y las castas; Podía decirse que dejaste de ser consciente de cualquier existencia inherente o no al orden caótico del universo. Y si, sentí tu alivio.
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Metafísica Nuclear
domingo 26 de abril de 2009
De la música del palacio real los días pares
Hay en frente del Palacio Real los días pares, también aglgún impar que cae en fin de semana, una pareja de argentinos- ella redonda y risueña, él más delgado y sin dientes-, que cantan tangos y canciones populares, que se miran y rien y ponen un cajón de madera ante ellos para que la gente les mire y sonria y les eche alguna moneda que otra y para que algunos se queden mirando un buen rato, emocionados y paren su ritmo frenético para vivir unos minutos sensuales, de esos que hay pocos en las grandes ciudades, donde no se camina por calles vacías, ni se recogen las cartas de buzones ajenos.
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Madrí
domingo 19 de abril de 2009
De vampiros y folósofos y mi padre en camisa noventera
Dice Bernard-Henri Lévy, un folósofo francés de esos que algún día leí por una casualidad más bien extraña, que los escritores son vampiros. Así -aunque disfrazado de una pomposa metáfora que decía algo así como que "saborean los placeres de la vida"-, me hizo pensar en lo mucho que he sido engañada. Me explico.
Fue mi padre, ese hombre de gafas caidas que una vez fue joven y gordo, quien tomó las riendas de la estrategia que pretendía luchar contra mi fobia a los vampiros. (Esto fue, dicho sea de paso, allá por los noventa cuando todavía no eran famosos). ¡Vaya estrategia la de mi padre! y ¡qué poco éxito tuBo! Todavía le recuerdo sentado al borde de mi cama, asegurando paciente que no eran más que hombres disfrados. Vergüenza tendría que sentir ahora que tras leer a Levy se el secreto que escondía. Allí, bajo sus pantalones cortos y las camisas noventeras de cuando todavía no era yuppie, había un escritor y un vampiro. Hubiese sido más fácil que me explicase que no era de los que mordían cuellos, sino de los que saborean los placeres de la vida.
Fue mi padre, ese hombre de gafas caidas que una vez fue joven y gordo, quien tomó las riendas de la estrategia que pretendía luchar contra mi fobia a los vampiros. (Esto fue, dicho sea de paso, allá por los noventa cuando todavía no eran famosos). ¡Vaya estrategia la de mi padre! y ¡qué poco éxito tuBo! Todavía le recuerdo sentado al borde de mi cama, asegurando paciente que no eran más que hombres disfrados. Vergüenza tendría que sentir ahora que tras leer a Levy se el secreto que escondía. Allí, bajo sus pantalones cortos y las camisas noventeras de cuando todavía no era yuppie, había un escritor y un vampiro. Hubiese sido más fácil que me explicase que no era de los que mordían cuellos, sino de los que saborean los placeres de la vida.
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90s
miércoles 1 de abril de 2009
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