jueves, 13 de mayo de 2010

Nueva York


Entonces lo tuve claro, olvidarte era un encargo casi irrealizable: dejar tus calles inquietas, el ajetreo, el asfalto. Durante el tiempo que pasé contigo conseguiste agotarme, me aspiraste el alma hasta convertirme en tuya, fuiste, sin saberlo, el mejor narcótico. Aún por las noches pienso en tus ventanas, empapadas por una niebla coagulada y espesa mientras trepaban descaradas hasta rasgar el cielo. Aún cuando te imagino me tiritan los párpados, veo a mujeres de mueca insolente, a hombres de rostros malditos y a jóvenes que ríen histéricos y se saben rabiosamente libres.
De hecho, sigo viéndote en cada una de estas calles, porque Madrid está helada, gélida, aterida, y aquí las calles no palpitan, yacen desidiosas e inertes.
Cuando vuelva prometo llevarte un mantel de cuadros rojos, una botella del mejor vino y un saxofón. Quizás entonces me dejes quedarme contigo, Nueva York, o al menos puede que vuelvas a dejarme engullir de un golpe tus entrañas, hacerte el amor en cada esquina y gritarte hasta conseguir que estallen, eufóricas, cada una de tus luces.

lunes, 19 de abril de 2010

domingo, 18 de abril de 2010

Ceniza

Creo que a los dos nos daba miedo quemarnos, estrecharnos demasiado fuerte o terminar por querer quedarnos así para siempre: follándonos despacio, como amenazados por sádicas ventiscas.

Aquella noche llovía y las calles, como selvas lejanas, respiraban vapor y ceniza.

lunes, 12 de abril de 2010

Lo inútil

Enamorarse es tan inútil como los manteles de tela o los tanatorios. También es inútil comer con las manos y, además de inútil, es engorroso, sucio y grosero. Son inútiles, claro, los chalecos y los guantes sin dedos, el tratar de no engañarse ante algunas particularmente nocivas situaciones y los cuchillos para el pescado. Pero lo cierto es que lo inútil se antoja en ocasiones exquisito y delicioso, casi tanto como enamorarse o la impetuosa alegría por seguir vivo que todo ser humano tiene al salir de un tanatorio.

martes, 23 de marzo de 2010

Rifles y biblias

Si tuviese que llorar por alguien lloraría por vosotros. Vosotros los individualistas, los rebanadores de sueños. Lloraría por los egoístas, los fanáticos, los que siguen embobados a un líder e imploran a su tiránica figura. Por los que asesinan en nombre de lo ilusorio, por los que sólo creen en sí mismos. Lloraría por aquellos que sólo defienden la ética déspota del trabajo, por aquellos que hablan en nombre de las dictaduras de cualquier tinte, los que corrompen y llenan de óxido cada centímetro virgen del mundo. Por los que aún sabiéndolo son necios, los desconfiados, por todo aquel que ve en el forastero una amenaza. Lloraría por todos vosotros y por muchos otros desgraciados, porque, en las noches gélidas de invierno, en lugar de abrazaros a otro cuerpo caliente, sólo os queda acurrucaros junto a rifles y biblias.

lunes, 15 de marzo de 2010

Tarde-noche

Confundirse es relativo. Tanto como el gusto en jardinería o las coincidencias. Con el calor de la tarde-noche las casas parecen más profundas y qué rabia las farolas apagadas, y más las encendidas, como recortes pegados al cielo estridentemente azul. Si llenarnos de desprecio nos convierte en seres superiores, prefiero, todos los días que me quedan, merendar queso y pan con los mortales.

viernes, 12 de marzo de 2010

Marzo

La culpa es amarilla y normalmente orbita. Por lo general no le gusta ser de nadie. Se acurruca, precavida, en cualquier rincón que encuentra y emplea todos sus esfuerzos en pasar inadvertida. Algunos días, generalmente en otoño o en marzo, una fuerza sobrehumana, como norma provocada por la acumulación de aflicciones, hace que las capas que la forman crezcan hasta convertirla en una esfera del tamaño de un elefante. Es entonces cuando la culpa, amarilla y continuamente en órbita, se aloja en la conciencia de su presa, convirtiendo los recuerdos en tormentos y empleando todos sus esfuerzos en no pasar inadvertida.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Buenos días Tristeza


Hay libros que llegan a ti después de haberte vigilado. Françoise Sagan habla de la libertad y la culpa, el sol, los coches rápidos y los espárragos con salsa holandesa. Diría que es maravilloso, pero es una palabra de padres.

martes, 2 de marzo de 2010

Centinela, fiebre


Fiel centinela de mis sofocos y desvelos, mis ataques de furia o risa, de espanto, pavor, tormento. Leal guardián de las noches en vela, de los sueños frustrados que algún día dejarán de serlo, paciente, entusiasta. Tierno cuidador del sabor salado del llanto, del frío y la fiebre, la impaciencia, la rabia. Exquisito narrador de historias, manos curiosas, sonrisa irónica. Habitante de esas paredes que llamo casa, donde alimentan y abrazan como si no hubiera un mañana, sinvergüenza, irreverente, de extraordinario y peculiar talento, será siempre y sin duda , el hombre de mi vida.

lunes, 22 de febrero de 2010

La cinta blanca

Asistir al despliegue formal y estético de Haneke es un espectáculo cruel, despiadado y sádico aunque un tanto liberador. Lo que debería ser una fábula sobre la vida, se convierte en un relato de la maldad y la perversión. En esta ocasión, en un caso si cabe aún más puro, Hanke ha viajado al gérmen, al embrión, el núcleo; ha ido a buscar la razón última allí donde respira su primer aliento y ha contado, con su forma lenta, blanca, una historia terrible sobre la pérdida de la inocencia.
Pero Hanke no angustia por ser explícito, ni violento, ni agresivo, desespera porque te enfrenta, de un modo feroz y primitivo, con algo que está dentro de todos, anidado en lo más hondo de la conciencia, una voluntad de hacer el mal, tosca, inmaculada, más primaria que cualquier sentimiento noble.

Haneke estrella la verdad contra la cara, zarandeea, empuja y apalea, en definitiva maltrata y pone los pies en el núcleo de la tierra. "La cinta blanca" no sólo es una buena película; es un retrato extraordinario de la culpa.

viernes, 19 de febrero de 2010

El Halcón Maltés

Aunque parezca inimaginable, antes de "Loshombresquenoqueríanalasmujeresqueincendiabangasolinerasdeaire" ya existía, en su esencia más pura, la novela negra. Ay si Hammet levantase la cabeza y se diese contra el misterio desangelado de Larsson...


martes, 16 de febrero de 2010

Folla

Es curioso: hay personas que no saben que hay un tiempo y un espacio paralelo en el que la gente sonríe, folla, bebe vino y hasta duerme. Por supuesto, también está el nuestro, en el que se compite por ser cuidadosamente común y se emplea un especial esfuerzo en resguardarse de la lluvia.

viernes, 12 de febrero de 2010

Diabólicos

Me hubiese gustado decirte que tu pelo estaba perfecto ese día, cuando los árboles, diabólicos, se mecían al compás de un viento grave y lujurioso y tú, con las manos apretando furiosas el billete y alguna gente llorando de alegría al otro lado y el viento, el maldito viento, lento, colérico, y yo sin saber dónde poner los brazos, muerta de miedo por pensar en abrazarte hasta el delirio, hasta asfixiarte y más tarde, ese día o cualquier otro, peleando sola contra el jodido viento, los edificios son inútilmente grandes, como monstruos vigilantes, pérfidos, blancos, y entonces me da por pensar y pienso que la impotencia es, después de la esperanza, la peor compañera de regreso.

jueves, 4 de febrero de 2010

A serious man

No sé si a este director bicéfalo se le da mejor representar la desgracia humana o las mujeres con bigote.

miércoles, 3 de febrero de 2010

J.D. Salinger

"Don't ever tell anybody anything. If you do, you start missing everybody."
~J.D. Salinger, The Catcher in the Rye.